¿Te has sentido desanimado, decepcionado o sin fuerzas? Probablemente sí, y en muchas ocasiones. 

El desánimo es una de las razones o excusas para alejarnos de Dios y de las personas. Tal vez, estás desanimado porque no lograste lo que te propusiste, o tal vez te decepcionaste de alguna persona.  Levántate y pelea, toma las fuerzas que Dios te da, y no hablamos de cualquier fuerza, es la fuerza de Dios, si tan solo creyeras en todo lo que Él puede hacer a través de ti, seguramente dejarías de estar desanimado o decepcionado. 

Sacúdete la tristeza y regresa a casa, tú casa es Dios, Él nunca te va a fallar, acércate nuevamente porque él te está esperando para transformar tu vida. Y no importa si fallaste, aún puedes cambiar la situación, estás a tiempo para decirle a Dios que quieres regresar a él, que necesitas que te ayude porque en tus propias fuerzas ya no puedes. 

Pon tu vida en manos de Dios y él te ayudará, sea cual sea la situación que estés viviendo. Él jamás te fallará, solo regresa a su lado. Recuerda lo siguiente:

  1. “Vale más llorar que reír; pues entristece el rostro, pero le hace bien al corazón”. Eclesiastés 7:3 . No importa si ya te cansaste de tanto llorar y lamentarte, Dios quiere un nuevo comienzo para tú vida.
  2. “Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas”. Josué 1:9 Tal vez piensas que eres una persona muy cobarde y que te has equivocado demasiado, pero no importa, Dios quiere hacerte valiente y acompañarte en cualquier situación, ya no estás solo.
  3. “Jesús lloró” Juan 11:35  Jesús también atravesó por situaciones donde se sintió triste, sin embargo, Dios lo ayudó, como te ha ayudado y te ayudará a ti.

Sigue adelante, date una nueva oportunidad para hacer las cosas mejor, con tu familia, con tu pareja, en tu trabajo, en tu escuela o cualquiera que sea la situación que estés atravesando. Confía en Dios y ve las maravillas que Él hará en tu vida y en la vida de los que te rodean.